A diferencia de otros países de la UE, Irlanda no tiene en vigor ningún esquema estatal de protección de fianzas: la ley que lo crea, de 2015, nunca se ha activado, así que el casero se queda literalmente con tu dinero hasta el final del contrato. Desde agosto de 2021 el máximo legal es una fianza de un mes de alquiler más un mes por adelantado -- si te piden más, es una señal de alerta.
Pide siempre recibo de la fianza y fotografía el piso el día de entrada, porque si hay disputa, la única vía formal es abrir un caso en el RTB (Residential Tenancies Board), un proceso que lleva semanas.